Gold-Corp ignoró solicitud de seguridad de mineros ates de ser asesinados

*** Velan en Iguala a los tres trabajadores; al menos 20 de sus compañeros dejaron de subir a la Mina por miedo
*** Viudas exigen seguridad al presidente Enrique Peña Nieto y respaldo económico a la empresa canadiense que, hasta el momento ha evadido un encuentro con las familias de los occisos
Jonathan Cuevas/API
Iguala, Gro.- Los mineros de Carrizalillo que fueron levantados y luego asesinados por miembros del crimen organizado, habían solicitado seguridad a la empresa Gold-Corp tras el plagio que sufrieron trabajadores de la minera Media Luna en Cocula, sin embargo, nunca se les dieron medidas de seguridad.
Este sábado fueron velados los cuerpos de José Elí Merino González, Mauro Galicia Peña y Juan Carlos Peña Celso en Iguala. Se trata de dos hermanos y su primo (José Elí), quienes fueron “levantados” por un comando armado la noche del 5 de marzo.
En este hecho también fue plagiado otro de sus compañeros pero, fue liberado dos días después. Según indican los reportes oficiales, los cuatro fueron torturados.
Los tres que permanecieron en calidad de desaparecidos hasta el día viernes 13 de marzo, fueron encontrados sin vida en la comunidad de Mazapa. Fueron ocultados en una fosa clandestina en una barranca conocida como “Los Mangos”.
El pueblo está ubicado un kilómetro antes de Carrizalillo, donde fueron capturados por el grupo armado. Eran trabajadores de la empresa canadiense Gold-Corp en la explotación de la mina Los Filos-El Bermejal, en el municipio de Eduardo Neri (Zumpango).
Los ahora occisos eran originarios de Iguala donde fueron velados de forma conjunta durante el día y la noche de este sábado 14 de marzo.
Las viudas, familiares y amigos de los tres mineros, los velaron en una colonia alejada del centro de Iguala conocida como “El Mirador”, donde una patrulla de la Gendarmería Nacional permanecía resguardando.
En la parte baja de una casa de dos pisos estaban los tres féretros y, sobre ellos los trajes mineros que ocupaban José, Mauro y Juan. Las flores blancas abundaban igual que las veladoras. Alrededor muchos lloraban.
José Elí Merino González tenía 28 años de edad y llevaba 2 años trabajando en Carrizalillo. Tenía hijos de 10 y 4 años, así como uno de escasos 7 meses.
Mauro Galicia Peña contaba con 23 años a la hora de su muerte. Tenía 3 años trabajando en la Mina y, dejó a dos niñas; una de 8 años y otra de once meses.
Mientras que Juan Carlos Peña Celso era el más joven. Tenía 21 años y apenas iba para 7 meses de trabajo en la Mina. Su mujer tiene cinco meses de embarazo.
La señora Gabriela Peña Esquivel, esposa de José Elí, denunció que la empresa canadiense no ha tenido acercamiento con los deudos para ofrecerles apoyo moral y económico desde que aparecieron los cuerpos.
“Pido a las autoridades que todo esto se aclare, que haya justicia para mis familiares, para todos. También hago un llamado que nos apoyen porque a la empresa minera se le pidió más seguridad para todos y no lo hizo”, denunció la viuda.
Agregó: “Mi esposo incluso pidió seguridad a la empresa y se la dieron por dos días, luego se la quitaron y de ahí ya no le volvieron a dar nada”.
Dijo que hubo un temor generalizado entre los trabajadores de Carrizalillo luego de que fueron secuestrados varios trabajadores de la empresa minera Media Luna en Cocula, el día 6 de febrero pasado.
Ante esto varios trabajadores organizados exigieron a Gold-Corp seguridad, pero fueron ignorados. “Ahora ya ve, ahí están las consecuencias”, lamentó la mujer al momento que derramaba lágrimas.
Dijo que tras el secuestro, los familiares de los tres trabajadores mineros esperaban encontrarlos con vida, pero no fue así. “En cambio tenemos tres ataúdes en nuestra casa. En vez de que ellos estén vivos, están en una caja”, se quejó.
Y agregó: “nosotros nos quedamos solos, tenemos hijos pequeños y pedimos a la empresa que nos apoye económicamente ahorita porque no tenemos para los gastos. Que a las mujeres que quedamos solas, nos den pensión para nosotras y nuestros hijos, queremos becas para ellos (los niños)”.
Solicitó al presidente de la República que vea la realidad de Guerrero en torno a la inseguridad y atienda realmente el problema, además de que obligue a la empresa minera a otorgar el apoyo suficiente a las familias de los trabajadores asesinados.
La mujer advirtió que la empresa Gold-Corp no ha buscado un acercamiento con los deudos y, a pesar de que ellos han llamado por teléfono, ni siquiera les contestan las llamadas.
Finalmente dio a conocer que más de 20 trabajadores de Iguala dejaron de ir a Carrizalillo tras el plagio y asesinato de su esposo y sus dos primos. (Agencia Periodística de Investigación)

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